El Blog de Luis Simpson

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DESARROLLO, GLOBALIZACION, CONOCIMIENTO, REDES, SOSTENIBILIDAD,…a propósito de la EMPRESA ABIERTA (III)




Las organizaciones en la postmodernidad

La actualidad transcurre en un tiempo en el que la universalización
de las comunicaciones y de la circulación, de manera asimétrica,
de bienes de consumo, ofrecen la posibilidad inmediata de convivir con
diferentes tempos y cristalizaciones. Vivimos un período de tránsito
donde se presentan y subsisten al unísono, representaciones de
la modernidad y de la postmodernidad.
Los defensores de la Modernidad luchan por el mantenimiento de su status
quo y algunos agudizan ante el empuje optimista de la postmodernidad,
que asume y concientiza esa herencia dejada por sus predecesores, quienes
se sienten hoy abrumados por los mismos principios de libertad y abundancia
que guiaron su proyecto.

Los sistemas sociopolíticos y económicos
de esta Era, tanto el capitalismo desde siglos atrás y el socialismo
surgido como sistema en el siglo pasado, han tenido en sus retóricas
a la participación de todos en sus procesos, sin embargo ni el
uno con sus “democracias”, ni el otro con su “poder
proletario”, han logrado ese anhelo de la humanidad.

La “democracia” nunca ha sido en el capitalismo
un sistema de poder del pueblo, aún cuando en ocasiones es capaz
de ceder un pequeño porciento de ese poder para problemáticas
a favor de la ciudadanía, mediante sus gobiernos locales, regionales
o nacionales, siempre y cuando no sean asuntos centrales que se interpongan
a su papel dominante e intereses.
Su esencia, desde lo alto, parecería, al igual que el socialismo,
participativa, debido a su orientación hacia el mercado, donde
al menos en definición, todos participan: productores, quienes
además suministran las mercancia y compradores, quienes las demandan,
adquieren y consumen. Pero la misma mecánica del mercado es quien
traiciona sus postulados.

El interés del capitalista no es satisfacer las
necesidades de un mercado, sino maximizar ganancias y mantenerse en la
competencia. Para esto produce lo que le reporta una mayor cuota de beneficios,
incluyendo aquello que ha sido inducido y que el mercado cree necesitar
y no realmente lo que necesita.
De esta forma, podría considerarse al mercado, no como el conjunto
de la sociedad, sino, una parte de ella con un determinado poder para
adquirir bienes.

Es un verdadero sofisma, el supuesto conflicto entre
mercado y estado, tanto en el capitalismo como en el socialismo. En ambas
sociedades el estado juega un papel fundamental como regulador y planificador.
Los instrumentos que se valen para llevar a cabo sus funciones y el cómo
distribuyen los recursos y riquezas, son quienes marcan las diferencias.

El socialismo tampoco ha cumplido con los postulados
de su proyecto. Ha terminado en la dominación de un estamento burocrático
sobre el resto de la sociedad, donde ese poder político y económico
decide sobre el empleo de los medios de producción, la distribución
y los mecanismos políticos para la eterna reelección del
cuerpo de dirección. La distribución de bienes y servicios
básicos a la población, se ha caracterizado por un criterio
humanitario y existe un estricto control sobre la sociedad civil y un
régimen autoritario del pensamiento y costumbres, partiendo del
criterio centralizado de ese estamento burocrático.
La participación en general se ha limitado a las movilizaciones
para ejecutar tareas decididas por el aparato burocrático.

La eficiencia económica en el capitalismo, la
que independientemente de sus puntos ineficientes como por ejemplo: el
empleo de los RRHH, su capacidad de satisfaccion de las necesidades básicas
y reales de toda la sociedad y la preservación del medio ambiente,
por solo citar algunos, ha demostrado logros…En el socialismo se ve
esta eficiencia muy limitada debido a la ausencia de vínculos entre
resultados de la gestión productiva y la permanencia como productor,
fundamentalmente y entre otras tantas características, por medirse
la capacidad gerencial en términos de lealtades políticas
y no de sus resultados económicos.

El desmembramiento de los países socialistas de
Europa del Este y de la URSS en 1991, es el resultado de un proceso de
acumulación de conflictos y tensiones nunca resueltas y largamente
ignoradas.

A pesar de fracasos de ambos sistemas en sus postulados
participativos, la historia humana prosigue su curso, pero amenazado su
proyecto postmoderno por lo que muestra en sus entrañas el capitalismo
trasnacionalizado quien podría ponerle fin con una catástrofe
ecológica o social.

A todos se nos presenta como principal reto de nuestro
tiempo, el establecimiento de un nuevo esquema social que cambie las bases
del proceso de la civilización.
Es la postmodernidad, sea capitalista ,socialista o un sistema de nuevo
tipo, el momento para el surgimiento de una verdadera cultura de desarrollo
humano capaz de responder con éxito a los retos que van apareciendo
y los que aparecerán. Una cultura capaz de superar y trascender
el dilema del desarrollo y liberación que presupone la dicotomía
socialismo- capitalismo.
Ya sea cualquiera de los dos o algo diferente, lo cierto es que tendrá
que ser un sistema total y radicalmente nuevo en su diseño social,
capaz de transformar los sistemas políticos en estructuras no oligárquicas
y plurales de participación directa.

El modelo de organización en la modernidad en
su período industrial, estuvo siempre centrado en sus procesos
internos, en la tecnología y orientada en su totalidad al producto.

En el período superindustrial, en esta sociedad
del conocimiento, se van modificando las bases y se asientan las condiciones
para la definitiva liberación del cliente. Es este, quien comienza
poco a poco a ganar terreno y va imponiendo su poder. Es el hacedor y
protagonista de la competencia y esta se establece con la mente sobre
la base de quien es capaz de satisfacer más y mejor las necesidades,
deseos y expectativas del cliente, proporcionándole un servicio
de suficiente calidad y un valor agregado. La orientación hacia
el cliente es la base del diseño y de la estrategia de las organizaciones.

Las organizaciones de la postmodernidad van descubriendo
el papel preponderante del hombre, sus relaciones, cultura y participación
para entre todos enfrentar y solucionar los problemas, tomar decisiones
y trabajar y pensar en pos de la misión de la organización.
Esta fuerza de participación que va naciendo de las organizaciones,
irá incrementándose, creciendo y será quizás,
la bujía, para ese desarrollo y liberación necesaria e impulsora
de un nuevo sistema.

La orientación hacia el cliente y la necesidad
de participación, creadas como consecuencia de la proliferación
e importancia del conocimiento en nuestros días, suponen un cambio
en la mentalidad del tratamiento, comportamiento y gestión de los
RRHH. Las empresas realizan más inversión en su capital
humano y a través de la información y comunicación,
se integran cada vez más y estrechan relaciones, los sistemas externos
con las empresas, clientes externos y suministradores con clientes internos
y empresas. Internamente la idea es convertir a cada individuo de la organización
en agente pensante del cambio y decisión, con menor requerimiento
de supervisión y orientados a resultados en el desempeño
del servicio al cliente.

De esta forma el desarrollo constante del personal basado
en el aprendizaje y manejo de la información, se convierte en una
exigencia, expandiendo sus capacidades intelectuales y beneficiándose
con la sinergia mental y convirtiéndose en una organización
para aprender.

Esas condiciones los llevan a una mayor concentración
en el desarrollo de la comunicación como eje fundamental del aprendizaje,
así como de su almacenamiento, procesamiento y transformación,
una cultura y estructura plana y flexible que faciliten este aprendizaje
y colaboración y mantengan el aprendizaje y el conocimiento cuan
siameses, para responder con tiempo y lugar a los cambios constantes y
a veces profundos de la sociedad y a las necesidades incesantemente cambiantes
en los clientes.

Las empresas entradas en la postmodernidad centraran
sus estrategias en el conocimiento y utilizaran ese conocimiento y capacidad
generada por sus miembros para marcar la diferencia en los mercados, generando
mayores ingresos y manteniendo su lugar de privilegio alcanzado, por un
tiempo mayor, debido a la dificultad de su copia, la que exige un mayor
tiempo y por depender en gran medida, del intercambio y relaciones entre
clientes, suministradores y otros agentes involucrados en los procesos
con la organización.

El desarrollo de la tecnología de la información,
ha sentado las bases para la expansión y penetración a gran
escala de organizaciones sociales en forma de redes. Esta irá influyendo
cada vez más en la economía de nuestros tiempos, marcada
por la globalización, los cambios y las innovaciones, por lo que
no estará muy lejos el día en que esa economía en
cuasi total %, se organice a partir de redes globales de capitales y de
gestión de la información, para lograr ventajas competitivas
las empresas.

La Web 2.0 ha significado una revolución en el
poder de participación y en la creación, difusión
y almacenamiento de conocimientos y de plataformas globales colaborativas
apoyadas por las TIC y será sin lugar a dudas, el punto de partida
hacia una verdadera revolución donde el conocimiento con su esencia
colaborativa y solidaria y personificado en el hombre, alcance definitivamente
el poder pronosticado.

 

Continuará…………………

Ver:

DESARROLLO,
GLOBALIZACION, CONOCIMIENTO, REDES, SOSTENIBILIDAD, … a prop
ósito
de la EMPRESA ABIERTA ( II )


DESARROLLO,
GLOBALIZACION, CONOCIMIENTO, REDES, SOSTENIBILIDAD, … a prop
ósito
de la EMPRESA ABIERTA ( I )

 

 


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