Muela 8. Filosofando … el Turismo. El Pleasure Management y el arte de la vida
Vaya título que he utilizado para profundizar y filosofar un poco, a partir de un tema que muchos tratamos, al menos una vez, en la vida.
Todos pasamos algún que otro momento en la existencia preguntándonos el por qué de ella, ¿por qué estamos aquí?, ¿para qué?, nuestro objetivo, etc.
A partir de esta respuesta que nos damos, entonces trazamos nuestras estrategias en la vida y las tareas ó metas para alcanzar ese supremo. Así mismo lo hemos de hacer en nuestro negocio y empresa.
En esos períodos que tiene uno de análisis internos, de preguntas sobre la esencia, etc, conversaba hace ya unos cuantos años, con un amigo de una gran fe religiosa y vasta cultura, acerca de ¿para qué estamos aquí?…¿Cuál es nuestra misión en la tierra, en este tan corto período? (como aparece en el salmo 39, 5-8 “…el hombre no dura mas que un soplo,…”)
Esperaba de él, una respuesta filosóficamente complicada o de naturaleza enteramente “divina”, quizás contraria a mi percepción materialista de la formación del universo, como la de la gran mayoría de los nacidos después del 59 en mi país, con esa influencia de la sociedad en nuestra forma de análisis, independientemente de otras muchísimas apariencias que puedan mostrar un criterio distinto…
Su respuesta me dejó algo desconcertado…No tenía este señor nada de liberal… Era un hombre consagrado a su trabajo, ejemplar padre de familia, responsable, estudioso, culto, una personalidad intachable, con más de 60 años de edad y profunda fe religiosa…
En realidad su respuesta, de primera, no me venía acompañada de su imagen, no podía asociarla a él…más bien, era cercana a mi forma de pensar, aunque…
Me dijo:
_ Estamos aquí, para vivirla, disfrutarla al máximo, gozar sus placeres, regocijarnos con sus delicias…y aportar algo…para el quien viene atrás, lo pueda hacer también.
Y siguió
_ Esa ley o fuerza que existe en el universo y que muchos llaman Dios, fue capaz de crear algo maravilloso y nos trajo a los hombres para que pudiésemos disfrutar de lo que “él” creó y nos hizo a su semejanza, para que fuésemos capaces de aportar a su creación…
…y entonces me habló del Epicureismo y Epicuro (Epicuro de Samos (341-270 a.C)) y su frase de “el placer es el principio y el fin de la vida”.
Epicuro asociaba el placer a la felicidad e incitaba al disfrute de las riquezas y bellezas del mundo, una afirmación de la vida en su plenitud, pujanza y fuerza victoriosa.
“El Epicureismo lanza en sí un gozoso a la vida, que solo mira lo positivo y por ello se aplica a sacar el jugo al día-día…, algo como el “carpe diem” (aprovecha el momento..) de Horacio, no como una avariciosa insaciabilidad del gusto de vivir, sino como una ancha abertura para los valores de la existencia.
La amistad era para Epicuro algo bien importante para “saborear la vida con sabiduría”. Se vive para los amigos, se entrega uno a ellos porque “entre los bienes que la sabiduría aporta para la felicidad de la vida, ninguno mayor, ninguno más provechoso, ninguno más beatificante que la amistad”.
Epicuro y su escuela de “los del jardín”, tendrían muchísimos más aspectos en su filosofía que podríamos debatir, aprobar o desaprobar, pero me he concentrado en aquellos de los que de alguna forma, todos los involucrados en el Turismo deberíamos tener en cuenta.
La razón de ser del Turismo esta asociada con el mejoramiento de la calidad de vida de nuestros clientes.
Entregarle satisfacción y disfrute de las riquezas y bellezas del mundo es una de nuestras funciones y si somos sabios e inteligentes (para Epicuro la amistad es fruto de la sabiduría y el sabio es para él, el artista de la vida) sabremos sembrar la amistad de nuestros clientes, alimentarla y recoger sus frutos. El actuar en consecuencia con esta filosofía en nuestros negocios sería muy conveniente para el desarrollo y mejoramiento de las relaciones interpersonales, económicas y sociales en general, de todos los actores dentro y fuera de nuestro hotel ó empresa, además de otros tantísimos y provechosísimos resultados.
Sería un nuevo aspecto ó mejor, un nuevo enfoque para la dirección: “La administración del placer y el alejamiento del dolor”, algo fundamentalmente necesario para el alcance de la felicidad, la que disfrazamos con cualquier nombre y la acotamos, pero que en definitiva, es el objetivo supremo ó la misión, de cualquier persona y negocio, durante su existencia…
Si procuramos y garantizamos la felicidad hoy, tendremos y tendrán los próximos, felicidad mañana…Eso aseguraría la sostenibilidad que todos buscamos…y entonces, el arte de la vida.
Luis Simpson
- Publicado por Luis Simpson a las 05:02 am
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